La recepción con IA de tu veterinaria.
El dueño agenda y confirma solo, por WhatsApp, a cualquier hora — también la urgencia de las 2 de la mañana. Las citas y los controles no se caen porque nadie los recordó. La mascota que no volvió a su vacuna, vuelve. Tu recepción deja de vivir pegada al teléfono. Y tú abres el día sabiendo exactamente cómo viene la agenda.
La veterinaria no se llena de pacientes.
Se vacía de controles.
No es que falten mascotas. Es que la cita que nadie confirmó queda vacía, la recepción pasa el día contestando lo mismo, y el gatico al que le tocaba refuerzo hace dos meses simplemente se perdió — sin que nadie lo notara. Cada vacuna vencida y cada control que no vuelve es plata (y salud del paciente) que se va callada.
de las citas agendadas en veterinarias terminan en inasistencia o cancelación de última hora. Una de cada cuatro.
al día se le van a la recepción solo contestando "¿atienden urgencias?", "¿cuánto vale la consulta?", "¿atienden gatos?".
más caro conseguir un cliente nuevo que traer de vuelta a un dueño que ya te confió su mascota.
de los dueños elige veterinaria por las reseñas en Google — y casi nadie se las pide.
Rangos típicos del sector veterinario (no-show, tiempo administrativo, costo de adquisición, vacunas vencidas, decisión por reseñas) · se calibran con tus cifras reales en el piloto · junio 2026.
Las cadenas grandes compiten por publicidad.
Nadie cuida el control que se venció.
No le vas a ganar en pauta ni en sedes a una cadena veterinaria — ni tienes por qué. Lo que ellas no tienen es lo que a ti te sobra y hoy se desperdicia: que cada dueño sienta que en tu veterinaria hay alguien pendiente de su mascota, antes y después de la cita.
Cómo es hoy
El dueño escribe a las 11pm por una urgencia y nadie responde hasta mañana. La recepción confirma a mano las que alcanza. Al que le tocaba refuerzo, nadie lo llama. La queja se va directo a Google. Todo depende de que alguien tenga tiempo y memoria.
Cómo sería con SAVIA
Una asistente que agenda y confirma sola, responde las preguntas de siempre al instante, recuerda cada vacuna y cada control, trae de vuelta a la mascota que no volvió y te avisa de la queja antes de que sea una estrella menos. El trato de la veterinaria de la esquina con la máquina de una cadena grande.
Dónde pierdes hoy
y dónde lo recuperas.
No se trata de tener más equipos ni más sedes. Se trata de las filas que hoy quedan en blanco — y que son justo las que deciden que la agenda esté llena y el dueño vuelva con su mascota.
| Lo que llena la agenda y fideliza | Recepción sola | Tu veterinaria hoy | Con SAVIA |
|---|---|---|---|
| Atiende y agenda a las 11pm, sábado o festivo | ✗ | ✗ | ✓ |
| Confirma cada cita y reduce el no-show | ~las que alcanza | ~ | ✓ |
| Responde "¿urgencias?", "¿horario?", "¿cuánto vale?" | ✓2–3 h al día | ~ | ✓al instante, sin cansarse |
| Recuerda la vacuna y el refuerzo antes de que venzan | ✗ | ✗ | ✓ |
| Trae de vuelta a la mascota que no volvió a control | ✗ | ✗ | ✓ |
| Pide reseña al dueño feliz, intercepta la queja | ✗ | ✗ | ✓ |
| Tablero de agenda, no-show e ingresos del día | ✗ | ✗ | ✓ |
| Nunca toca la historia clínica de tus pacientes | ✓ | ✓ | ✓línea roja, ver más abajo |
Cuatro motores, un solo sistema.
No es una app que tus clientes tienen que descargar, ni un programa que tu recepción tiene que aprender. Es una asistente que agenda, confirma, acompaña y te reporta — por el WhatsApp que todo el mundo ya usa.
Agenda y urgencias que se confirman solas
El dueño pide cita a cualquier hora y queda agendado; si es una urgencia nocturna, SAVIA lo encamina de una. Un día antes confirma; si no puede venir, reprograma sola y ofrece el cupo liberado a otro. La sala deja de quedar vacía.
Recepción con IA 24/7
"¿Atienden urgencias?", "¿dónde quedan?", "¿cuánto vale la consulta?", "¿atienden gatos?" — respondidas al instante, de día y de noche. Tu recepción deja de vivir en el teléfono y atiende bien al dueño que tiene en frente.
Vacunas, refuerzos y el que no volvió
La mascota a la que le toca refuerzo, desparasitación o control recibe un aviso cálido a tu nombre: "a Toby le toca su vacuna". El dueño que ya te confió su mascota, vuelve — a costo casi cero frente a uno nuevo.
El tablero del veterinario
Agenda del día, citas confirmadas, no-show del mes, vacunas y controles por recuperar, ingresos — en un tablero vivo. Y cada noche, un resumen a tu WhatsApp de cómo viene mañana.
"Le aparté el martes
a las 3:00 para Toby."
El dueño escribe cuando puede —casi siempre fuera de horario— y queda agendado sin que nadie levante el teléfono. El día antes, SAVIA confirma. Y si no puede venir, libera el cupo en vez de dejarlo vacío.
Tu recepción,
despierta a las 2 a.m.
El 80% de los mensajes son las mismas cinco preguntas, y SAVIA las contesta al instante con la información exacta de tu veterinaria. Pero la que de verdad importa es la urgencia de la madrugada: SAVIA reconoce que es urgencia, recoge lo que la dueña alcanza a decir y su ubicación, y despierta al veterinario de turno con todo listo. Ella encamina; el diagnóstico es tuyo. Responde cuando toca, no cuando alguien alcanza.
Cada dueño feliz, una reseña.
Cada refuerzo pendiente, una cita que vuelve.
Después de la consulta SAVIA hace seguimiento. Si el dueño quedó bien, esa tranquilidad se vuelve una estrella en Google. Si algo falló, te llega a ti como aviso privado — antes de que sea una reseña pública.
😊 Si quedó satisfecho
😕 Si algo no salió
Tu veterinaria, en números
que entiendes de un vistazo.
Un tablero vivo que se actualiza solo — el mismo motor que SAVIA ya corre en producción, vestido para tu veterinaria. Y cuando cierras, el resumen del día llega a tu WhatsApp.
Tu veterinaria te responde
a TI, no solo a los dueños.
No abres otra app ni aprendes un sistema. Le hablas a SAVIA como a tu mano derecha —por voz o por texto, como te salga entre consulta y consulta— y te contesta con tus números o ejecuta lo que le pidas. Lo delicado (un precio, cerrar la agenda) te lo repite en dígitos y espera tu sí. Nunca te sorprende.
En tres semanas está andando.
En noventa días, lo mides.
No es un proyecto de seis meses con reuniones eternas. La plataforma ya existe y corre en producción — la vestimos de tu veterinaria y la encendemos por fases, sin tocar lo que ya te funciona.
Agenda y confirmaciones
- Agendamiento por WhatsApp con tus cupos reales
- Confirmación automática un día antes
- Recordatorios y reprogramación sola
- Encaminado de urgencias al veterinario de turno
- Resumen nocturno a tu WhatsApp
Recuperación y reputación
- Recordatorio de vacunas, refuerzos y desparasitación
- Recuperación de mascotas sin control
- Máquina de reseñas e interceptor de quejas
- Tablero completo: ocupación, no-show, ingresos
- Gastos de la veterinaria con una foto de la factura
Lo que nadie puede copiar
- Planes de salud y controles programados con aviso
- Campañas a tu base (temporada de garrapatas, jornadas de vacunación)
- Referidos medibles y posición de Google consolidada
- Una base de clientes propia, tuya, no rentada
No es una promesa.
Es una plataforma que ya opera.
La plataforma ya está hecha
Agenda, recordatorios con cascada, recuperación de inactivos y tablero del dueño ya corren en producción. Para tu veterinaria no partimos de cero — la vestimos y la encendemos.
Entrega confirmada, de verdad
No nos conformamos con "enviado": confirmamos que cada recordatorio fue entregado y leído. Si una confirmación de cita o un aviso de vacuna no llega, lo sabemos nosotros antes que tú.
Al día con las reglas de WhatsApp
Desde 2026 Meta solo permite asistentes de IA especializados en casos concretos de negocio — exactamente lo que es SAVIA. Operamos dentro de las reglas, con plantillas aprobadas.
Un solo socio tecnológico
La agenda, la recepción, la recuperación, las reseñas y el tablero en un solo sistema con un solo responsable. Sin armar rompecabezas de cinco proveedores.
🔒 La línea roja: jamás tocamos la historia clínica
SAVIA es la capa de relación y agenda de tu veterinaria — quién pide cita, quién confirma, quién vuelve, a qué mascota le toca vacuna, quién reseña. No es un sistema clínico y no lo reemplaza. No accede, no guarda ni administra diagnósticos, tratamientos ni la historia clínica de tus pacientes: eso vive donde siempre, bajo tu control. SAVIA llena tu agenda; tú haces la medicina veterinaria.
No te pido que me creas.
Hagamos la cuenta con lo tuyo.
Mové estos datos a tu realidad. La cuenta se rehace sola — y te dice, con tus cifras, cuánto se está quedando hoy en la sala de espera vacía. Cuando quedes, le das a copiar mi link y me lo mandas ya lleno.
La cadena grande puede tener más pauta.
Lo que no puede tener es que cada dueño
sienta que en tu veterinaria hay alguien pendiente de su mascota.
En tres meses, tu veterinaria puede ser la que responde a cualquier hora, no deja caer una cita ni una vacuna, trae de vuelta a la mascota que se perdió y aparece de primero cuando alguien busca dónde llevar a su perro o su gato. Eso solo se construye sistematizando lo que ya te hace distinto: el cuidado.
Hablemos esta semana →